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Los cánceres de la vesícula y los conductos biliares son raros, silenciosos y letales

Los cánceres de los conductos y la vesícula biliares se desarrollan en unos órganos que se encuentran en lo más profundo del cuerpo, lo que hace que su detección sea difícil.

Conocer las señales de estos raros cánceres podría ayudar con una detección más temprana.

El cáncer de la vesícula biliar y el cáncer de los conductos biliares son dos enfermedades distintas, según la Dra. Miral Sadaria Grandhi, directora de cirugía hepatobiliar del Instituto Oncológico Rutgers de Nueva Jersey, en Nueva Brunswick.

Ambos tienden a comenzar en las células glandulares del tejido que recubre al tracto biliar, a través del cual la bilis excretada por el hígado va hasta el intestino delgado.

Cómo surgen


Cuando se desarrolla un cáncer en la vesícula biliar (un pequeño órgano que se conecta con el hígado mediante los conductos biliares), en general comienza en sus capas más internas, señaló Sadaria Grandhi en un comunicado de prensa del Rutgers. Entonces, el cáncer se propaga al tejido circundante. La función de la vesícula biliar es almacenar la bilis, que es producida por el hígado para que ayude a digerir la grasa de la dieta.

El cáncer de los conductos biliares, también llamado colangiocarcinoma, es provocado por un crecimiento anómalo de las células en el conducto biliar. Puede ocurrir en cualquier parte del sistema de conductos biliares.


El cáncer de vesícula biliar en general no provoca síntomas hasta un momento posterior en el curso de la enfermedad, pero algunas señales tempranas son bultos en el vientre, náuseas o vómitos, dolor y pérdida de peso, apuntó Sadaria Grandhi.

Quiénes están en riesgo


Las personas con enfermedad intestinal inflamatoria, las que tienen una inflamación crónica de los conductos biliares y las personas mayores tienen un riesgo más alto de cáncer de los conductos biliares.

Entre los síntomas se pueden incluir la ictericia, en que la piel y la parte blanca del ojo se vuelven amarillas, picazón, orina oscura, dolor abdominal, fiebre, náuseas y vómitos.

Los pólipos en la vesícula biliar, los quistes coledocales y unos tumores biliares quísticos llamados adenocarcinoma biliar pueden ser precursores del cáncer. Se recomienda su extirpación quirúrgica como medida de prevención, añadió Sadaria Grandhi.

Según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society), se estima que cada año 12,130 personas reciben un diagnóstico de un cáncer de los conductos biliares o de la vesícula biliar.

Más información


La Sociedad Americana Contra El Cáncer ofrece más información sobre el cáncer de vesícula biliar y de los conductos biliares.

 

*Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

*Fuente: HealthDay News

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